Ayer domingo fui a la cancha con los pibes a ver el clasico cordobés, Talleres - Belgrano. Un partido muy trabado en el primer tiempo donde ninguno de los dos se dieron ventaja.
Nosotros (talleres) teniamos a ‘pochola’ Silva como único delantero, que no pudo asociarse con bartelt - suspencido por 3 fechas; con una defensa sólida y con un Elvio Martinez bastante inspirado. Belgrano logró llegar una vez con bevacqua pero Catriel Orcellet estuvo muy seguro en la mayoria de las pelotas.
Ya en el segundo tiempo nos soltamos más y jugamos mucho mejor que los celestes, movilizamos muy bien la pelota y tuvimos 3 ocaciones clarisimas de convertir. Una de Erpen que ataja bien Palos, otra de Baroni por derecha y la más clara de todas la de ‘pochola’ Silva que queda mano a mano con Palos y desafortunadamente (para nosotros) alcanzó a taparla.
La verdad, que el empate los deja mas contentos a ellos, ya que el campeonato pasado nos ganaron 1 a 0 en un partido similar.
Termina el partido, nos vamos bastante chivos porque lo tuvimos para ganarlo y mas que nada porque fue demasiado fiesta para poco espectaculo… 45 mil personas alentando sin parar. Aparte, nosotros llegamos 15 minutos tarde a la cancha de tanto transito que había, por suerte ya habiamos comprado las entradas.
A la salida, como siempre, tuvimos que caminar 20 cuadras hasta la parada del colectivo y durante el camino vimos varios enfrentamientos, entre la policia y algunos hinchas medios eskaviados.
Cuando llegué a mi casa, por la noche, me enteré por la tele que habían matado a un hincha de talleres de un balaso en el pecho, por un cruse de barras de la misma hinchada. El tipo tenia tan solo 19 años. Otros 2 fueron hospitalizados.
Ya estamos cansados de ver tanta violencia en el futbol y mas aún entre hinchadas del mismo club. Son los mismos de siempre. Dejense de joder muchachos.